Crónica de Dorian en Sala Hangar

Dorian, retrato de 10 años sin Grey.

La banda defendió en formato electrónico su disco ‘Diez años y un día’ en una abarrotada sala Hangar.

Se abren las puertas a las 21:30 y la fila serpenteaba por la acera con ganas de llenar la sala Hangar para ver a Dorian en nuestra ciudad. Colgado el no hay billetes hacía días, se presagiaba una noche especial. Los catalanes se presentaban en Córdoba después de retomar en Madrid su gira aniversario, esta vez volviendo al directo eléctrico-electrónico que siempre les ha caracterizado.

Dorian se lanzan a la carretera confirmando cada semana más y más fechas de conciertos y festivales a este lado y al otro del Atlántico.

Chavalería de todas las edades primando los que nos acercamos a los 40 y en más de una ocasión hemos bailado al alba sus singles en las explanadas de festivales después de una noche de exceso. Y es que Dorian ha sido para muchos esa banda electrónica que cantaba en español y nos hacía bailar al ritmo de estribillos machacones. Bandera de independencia, de sintetizadores cuando el guitarreo estaba de moda, de chupas de cuero y pantalones pitillo negros.

Fundido a negro en la sala, silbidos y aparecen los cinco en escena para arrancar con los amigos que perdí (revisada con Santi Balmes en su último disco). Despliegue de pantallas iluminadas para grabar el momento mientras el sonido contundente hacía mella en las suelas de las zapatillas del personal. Se avecinaba bailongueo electrónico a golpe de bombo y sinte.

Casi dos hora después del arranque el resumen serian 17 temas incluida una versión preciosa de “lucha de gigantes” que supieron llevar a su terreno de cajas de ritmos y en su día incluyeron en el recopilatorio de versiones de la discográfica mexicana Mun Records.

Un repertorio equilibrado que revisa todos sus discos y sus éxitos más sonados. No podían faltar armas para volar, verte amanecer, soda estereo, paraísos artificiales, corta el aire etc.

Como se podía prever tremendo momento karaoke con Cualquier otra parte himno generacional donde los haya. No sabemos si ellos estarán cansados de tocarlo, lo que está claro es que es un momento de inflexión del concierto. Tocarla, parar y comienzo de un bis con estudios de mercado, te echamos de menos (una de mis preferidas), tristeza, la mañana herida y un increible fin de fiesta con La tormenta de arena que prolongaron en una fase instrumental que no tenía fin. Único momento de “desenfreno” frente a la habitual rigidez de los de Belly y Marc.

Dorian es ese grupo con un puñado de canciones grabadas en la memoria de una generación que escuchábamos mucho “tonti pop español”, guitarras que sonaban siempre a lo mismo y los de barcelona aportaban ese punto bailongo, sintetizado, diferente. No obstante siguen haciendo que sus directos sean planos, con una correcta ejecución, un magnifico desarrollo instrumental, pero con escasos puntos de descontrol en un tipo de música que invita a ello. Al baile sin parar.

Parece ser que como si de una versión libre de la obra de Oscar Wilde se tratará, están más en forma que nunca. Aquella historia en la que el cuadro envejece y padece mientras la persona retratada seguía joven. Algo de eso pasa con Dorian, en 2004 retrataron su primer disco y envejece genial, se conserva maravillosamente. Eso si ellos permanecen iguales, intactos, será que hacen bien las cosas.

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