Nuestro Icaro Omeya

By 23 septiembre, 2012Blog

Abbás Ibn Firnás

Quiso volar y parece ser que lo hizo. Fue en Córdoba. No fue Icaro, no se derritieron sus alas. Y tal y como cuenta la wikipedia,el mundo occidental ignora totalmente la historia verídica de un hombre audaz que preparó sus vestidos y se hizo a volar, y sobrevivió: ese hombre se llamó Abbas Ibn Firnás. Según cronistas árabes, en el siglo IX Abul Abás Kasím Ben Firnás, nacido en Ronda ( Málaga) hacia el 800, mandó tejer una gran túnica de seda con unos largueros de madera articulados que se podían mover y abrir de forma similar a unas alas; con ella se lanzó desde Ruzafa y descendió planeando una buena distancia, y sobrevivió para contar su historia y tener testigos en su proeza.

Que pena, que ya en el siglo XXI sigamos sin saber volar, que sólo nos pongamos alas de tela, para no planear más de lo “necesario”. Que pena seguir sin levantar el vuelo.

Al menos nos queda un puente que homenajea su figura construido por José Luis Manzanares Japón.

PD: Como un bucle en la historia, me encanta ver desde mi terraza como desde la parte baja de la Arruzafa despega cada día un paramotor. Moderno homenaje a un soñador, volador y poeta del Siglo IX.

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